viernes, 14 de diciembre de 2012

[Cine] Estética británica: 'Lock, Stock & Two smoking barrerls' (Ritchie, 1998)

'El Imperio británico se construyó a base de tazas de té.... y si crees que voy a ir a la guerra sin té, estás muy equivocado'

Impregnado por las buenas sensaciones que me ha transmitido una buena cena con personas importantes para mí, y tras varios gin tonics de por medio, puedo deciros que me siento genial. Suena en mis auriculares el 'Can't see you when I want to' de David Porter y me decido a escribir sobre esta joya británica del gran Guy Ritchie. Y lo hago a sabiendas de que justamente mi sentimiento actual fue lo que me transmitió el filme que os traigo hoy: BUEN ROLLO.  Y las cosas que nos hacen sentir bien, merecen un homenaje.

Al terminar 'Lock, Stock & two smoking barrels' solo pude decir: ¡Quiero verla otra vez! Y yo era de los que venía con el prejuicio previo de  haber visto antes 'Snatch: cerdos y diamantes' y verla como una película mediocre, o algo más, como una copia del inconfundible 'estilo Tarantino'. Nada más allá. Tras dejarla macerar en mi subconsciente y pensar un poco encontramos muchas diferencias. Mientras Tarantino entrelaza historias que van de lo cómico a lo terrible o violento, Ritchie se decanta por lo cómico. De hecho, si observan con detenimiento, apreciarán que los momentos de violencia no aparecen directamente, salvo los estrictamente necesarios. Pero voy más allá, mientras Tarantino caracteriza extremadamente a sus personajes principales, los protagonistas de Ritchie son los más difuminados de la película. Eso sí, nos deleita con las extravagancias de los personajes secundarios...


'Lock, stock & two smoking barrels' fue la carta de presentación en sociedad de Guy Ritchie. Esta cinta no tuvo una buena acogida en muchos países, baste mencionar que en España ni siquiera se llegó a reproducir, pero con los años le ha pasado como al buen vino. Supuso el trampolín hacia el estrellato de sus protagonistas: Nick Moran (lo conoceran por Harry Potter), Jason Flemyng ('Snatch', 'El curioso caso de Benjamin Button' o 'X-Men'), Jason Statham (protagonista de 'Transporter') y Dexter Fletcher (lo destaco por series como 'Band of brothers' o 'Misfits'). El disléxico de Ritchie, que además estuvo casado con Madonna, se sale en esta película. Diálogos brillantes, estética británica memorable, tramas que se separan para acabar en convergencia, personajes como Harry, capaces de matar a alguien con un consolador de plástico, o Vinnie el matón (que actúa con un fuerte código ético, y no permite los insultos de su hijo), la convierten en una de las mejores cintas de la década de los '90.

Si el cine, como la música, es de estados de ánimo, resérvate esta película para un día de bajón o en el que necesites sonreír urgentemente. No os decepcionará, os lo aseguro.

Sin más, me despido.

Disfruten...

(El libro de reclamaciones, donde siempre: @juanfranortega)

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