En este atardecer rojizo que se alza, entres las nubes que dificultan el camino,
el horizonte se oculta en lo lejano...entre capas de sangrientas jerarquías.
El tono de mi ser, en decadencia, pálido, pajizo,
aún sigue cautivando cual hechizo bien hecho,
como sombras que sugieren y no muestran demasiado,
así se enamoraron, digo -aron en pasado,
porque el cielo anaranjado volvió a tornarse claro.
- ¿Qué quieres decir, que la oscuridad cautiva porque no nos muestra la realidad tal y como es? ¿Qué disfrutamos con eso pero realmente nos desvía de nuestros objetivos? ¿Las nubes no nos dejan ver el horizonte?
- No sé tio, pero a mí me encanta perderme en las sombras y que la oscuridad me cautive.
-¿Entonces?
- La vida es una mierda. Puede que la claridad que tanto ansiamos se convierta en aburrida, así, sin más. De repente, todo lo que te rodea ya no te gusta, no te ilusiona, y cualquier bonito atardecer rojizo que se presente, es una oportunidad para no pensar que tu existencia es la misma basura cada día, de lunes a domingo y doce meses al año. Vamos a la cafetería.
(Fotografía y texto by c3os)
No hay comentarios:
Publicar un comentario